Doy un sobresalto de la cama, me doy cuenta de que estoy sudando frío, el palpitar de mi corazón es muy rápido, pienso incluso que se puede salir de mi cavidad, me doy cuenta que son las 3 de la mañana
algo inquieta incluso asustada, mi respiración es muy rápida siento que poco a poco se me va, todo da vueltas y todo es muy confuso, estoy en mi recamara
sin luz, solo obscuridad; el sonido del viento que sopla, el tranquilo respirar de mi hermana en su cama, miro el reloj una vez más
¡carajo! no a pasado más que un minuto, me siento muy extraña, lentamente me incorporo para poder sentarme, veo una sombra,doy un sobresalto, no es más que una toalla colgada junto a la puerta pero bastó solo eso para que mi corazón se acelerara aún más, sigo viendo el reloj ¿porque no avanza más rápido? todo va muy lento los minutos son eternos, ya quiero que esa hora terminé, no puedo explicarme el porque pero tengo una gran angustia; como si algo me absorbiera, me vuelvo a recostar, trato de tranquilizarme, inhalo-exhalo, inhalo-exhalo, más no consigo calmarme todo sigue dando vueltas y siento un gran peso, mi cuerpo no consigue moverse, me es imposible gritar, solo me quedo estática; las lágrimas van cayendo sobre mis mejillas mientras el pánico recorre cada parte de mi ser, intento gritar una vez más, pero me es imposible conseguirlo, solo un débil gemido como si fuera más un susurro, no puedo parar de llorar, cierro mis párpados esperando que todo pase, tic, toc, tic, toc
sigue el reloj solo escucho eso y como la madera de mi cuarto empieza a tronar, se escucha un crack
como si algo se hubiera roto, no se que sea no puedo moverme, pasan los minutos y los segundos; por fin en un intento desesperado logro zafarme a lo que me tenía "atada" doy un salto de la cama, el frío sudor recorre mi cuerpo; una vez de pie me dispongo ir a la cocina por un vaso de agua, claro sin antes verificar la hora.
Ya son 4:15 am, por fin esa hora término, se me hizo eterna ahora estoy más tranquila, mi papilar ceso, mi respiración es más lenta, el frío sudor se va poco a poco
ya no estoy temblando, las lagrimas se han ido; toda esa angustia y desesperación por fin se desvaneció, obtengo mi vaso de agua doy varios sorbos, me recuesto una vez más. Quedo profundamente dormida, calmada, entrando en el mundo de los sueños, donde me desconecto con todo que tenga que ver con la realidad.
Por Sara Jugali







